Mi historia
Durante años intenté escapar del vacío
Con apenas 13 años atravesé una depresión tan profunda que hubo momentos en los que no quería seguir viviendo.
Encontré en las drogas una forma de aliviar aquel dolor. Los problemas en casa aumentaron y, con 18 años, mis padres terminaron echándome.
Me hundí todavía más en ese mundo, comencé a vender drogas y llegué a ganar mucho dinero.
Por fuera parecía tener poder y libertad.
Por dentro seguía sintiéndome completamente vacío.